Ejercicio 1 HISTORIA DEL AUTOMÓVIL EN UNA PÁGINA
En
este ejercicio vas a practicar la inserción y el ajuste de imágenes en un texto
y hacer varios cambios para que todo quepa en una sola página.
1. Crea una carpeta en tu escritorio con tu Nombre y apellidos. Crea dentro otra carpeta de nombre Ejercicio 1. Abre un word y copia todo el texto sobre la historia del automóvil y Guárdalo como Ejercicio 1. Guarda las tres fotos en esta carpeta con los nombres de origen.
2. Desde
el menú Inicio, Buscar (icono prismáticos) la palabra “Cugnot”. Ve al final del
párrafo e inserta la imagen Cugnot.jpg (que habrás guardado en tu carpeta).
3. Ahora,
busca la frase “Benz presentó un primer automóvil de cuatro ruedas”. Ve al
final de la línea e inserta la imagen Benz 1893.jpg
4. Busca
la frase “en 1908 lanzó el Ford T”. Ve al final de la línea e inserta la imagen
Ford T.jpg
5. Pinchando
dos veces en la foto 1, ajusta el tamaño de manera que su
anchura sea de 5 cm, ajuste de texto “arriba y abajo” y su alineación sea a la izquierda. En formato, ponle un marco sencillo negro.
6. Pinchando dos veces en la foto 2, ajusta el tamaño de manera que su anchura sea de 4 cm, ajuste de texto “cuadrado” y su alineación sea a la derecha. En formato, ponle un marco sencillo de color rojo y grososr 3 puntos.
7. La foto 3, mismos ajustes que la foto 1 pero con un marco distinto al que has puesto en las fotos anteriores, elige el que mas te guste.
8. Desde
el menú Diseño de página, cambia
los valores para que sus márgenes superior e inferior sean
de 1,5 cm y los laterales izquierdo y derecho sean de 2 cm.
9. Selecciona
todo el texto y aplica tipo de letra Arial Narrow y justifícalo.
10. Selecciona
el título pinchando con el cursor en el margen izquierdo junto al título,
aplica negrita y centrado y desde el menú Formato, cambia el título a
mayúsculas.
11. Cambia
el tamaño de la letra hasta conseguir que todo el documento quepa ajustado al
máximo en una sola página.
10. Guárdalo en tu carpeta
Historia del automóvil
El primer paso fueron los vehículos propulsados a vapor. Se
cree que los intentos iniciales de producirlos se llevaron a cabo en China, a
fines del siglo XVII, pero los registros documentales más antiguos sobre el uso
de esta fuerza motriz datan de 1769, cuando el escritor e inventor francés
Nicholas-Joseph Cugnot presentó el primer vehículo propulsado a vapor. Era un
triciclo de unas 4,5 toneladas, con ruedas de madera y llantas de hierro, cuyo
motor estaba montado sobre los cigüeñales de las ruedas de un carro para
transportar cañones. Su prototipo se estrelló y una segunda máquina quedó
destruida en 1771, pero la idea sería retomada y desarrollada en Inglaterra en
los años siguientes.
Hasta 1840, se construyeron en este país más de 40 coches y
tractores propulsados a vapor. Por 1836, incluso, circulaban regularmente unas
9 diligencias a vapor, capaces de transportar cada una entre 10 y 20 pasajeros
a unos 24 km./h.
La búsqueda se concentraba en alguna forma más práctica de
mover los coches autopropulsados. Y la solución apareció nuevamente en Europa
en 1860, cuando el belga Etienne Lenoir patentó en Francia el primer motor a
explosión capaz de ser usado sobre ideas aparecidas en Inglaterra a fines del
siglo XVIII. El camino estaba trazado, pero habrían de pasar otros seis años
hasta que el alemán Gottlieb Daimler construyera en 1866 el primer automóvil
propulsado por un motor de combustión interna. Su prototipo era un gigante de
casi dos toneladas de peso que fue presentado en la Exposición de París de 1867
por su patrón, el industrial alemán Nicholas Otto. Fue la base de la nueva
industria.
Tras años de trabajo,
el mismo Daimler ideó una variante de apenas 41 kg. que sería el precursor de
todos los motores posteriores a explosión. Sobre esta planta motriz el
ingeniero mecánico Karl Benz (1 844-l 929) diseñó el primer vehículo utilizable
impulsado por un motor de combustión interna; era un pequeño triciclo que
empezó a funcionar a principios de 1885 y fue patentado el 26 de enero de 1886.
El mismo Benz presentó un primer automóvil de cuatro ruedas con su marca en
1893 y construyó un coche de carrera en 1899. Pero si bien su empresa había
sido pionera, a principios del nuevo siglo había quedado algo relegada por
negarse a incorporar los adelantos más modernos logrados por otros precursores,
como Daimler y su socio, Wilhelm Maybach. Todo lo cual hizo que en 1926 se
fusionara con la Daimler Motoren Gesellschaft para integrar la Daimler-Benz,
que sería la predecesora de la famosísima Mercedes Benz.
Con los primeros años del siglo XIX se agudiza la
competencia entre las nacientes fábricas y también la preocupación por mejorar
los diferentes sistemas del automóvil, como frenos, amortiguadores,
carburación, transmisión y arranques. La rueda inflable había sido inventada en
1875 por el escocés Robert W. Thompson, pero ya la había mejorado un
veterinario compatriota suyo, John Boyd Dunlop, quien en 1888 patentó un
neumático que pasa a utilizarse en automóviles y bicicletas. En 1897 y luego de
años de esfuerzos, Robert Bosch consiguió desarrollar un magneto de encendido
de aplicación práctica y casi simultáneamente comenzó a funcionar el motor de
autoencendido de Rudolf Diesel, que no requería de un sistema eléctrico de
ignición. De paso, digamos que el combustible para los motores comunes no era
problema, porque otro alemán, el profesor de química Eilhard Mitscherlich había
descubierto la bencina en 1833, con lo cual ya estaba disponible el
hidrocarburo liquido que pasó a llamarse nafta por derivación de un vocablo
ruso: naphta.
Era una época prolífica para el automóvil. En las
postrimerías del siglo XIX, un joven francés llamado Louis Renault armó su
primer auto en un taller instalado en los fondos de la casa de sus padres. En
1892, el norteamericano Henry Ford armó su primera máquina rodante con motor a
nafta y en 1908 lanzó el Ford T, pero su nombre acapararía la fama sólo cuando
a partir de 1913 disminuyó significativamente los costos al instalar en su
fábrica de Highland Park la primera cadena de montaje, denominada así porque
realmente consistía en una cadena metálica que se enganchaba en el chasis. Ford
vendió 15.000.000 de unidades de su Ford T entre 1908y 1928 y su marca sólo
sería batida en 1972 por otro popular automóvil, el Escarabajo de Volkswagen.
Junto a Renault y Ford, sin embargo, habría que nombrar también a otros
pioneros que forjaron la historia del automóvil. Por ejemplo, el aristócrata y corredor
de carreras Charles Stuart Rolís, Ettore Bugatti, Ferdinand Porsche, Armand
Peugeot, André Citroën, Ferrucio Lamborghini, Enzo Ferrari. Con ellos y quienes
los siguieron fue construyéndose la era del auto moderno, ése que todavía hoy,
más o menos aerodinámico, vemos andando por la calle



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